Usuarios y equipos
Organización de altas, bajas, cambios, activos y necesidades cotidianas del equipo.
JIMP Managed IT
Convertimos el soporte reactivo en una gestión recurrente: personas, equipos, incidentes, mantenimiento, documentación y evolución dentro de un alcance acordado.
El problema
Cuando nadie consolida incidentes, inventario, mantenimiento y riesgos, la organización depende de urgencias, personas específicas y decisiones sin suficiente información.
Managed IT establece una forma de operar, documentar y mejorar la tecnología de manera continua. El alcance se diseña según lo que realmente necesita la organización.
No todas las organizaciones necesitan la misma cobertura. Seleccionamos y dimensionamos los componentes que generan control y reducen fricción operativa.
Organización de altas, bajas, cambios, activos y necesidades cotidianas del equipo.
Recepción, clasificación y seguimiento de solicitudes e incidentes dentro del alcance acordado.
Actividades preventivas y correctivas planificadas para reducir fallas repetitivas.
Visibilidad sobre los componentes definidos como críticos para actuar con mejor información.
Seguimiento de las rutinas acordadas y de los riesgos que puedan afectar la recuperación.
Registro vivo del entorno para reducir dependencia de conocimiento informal.
Coordinación técnica con terceros cuando el servicio contratado lo contemple.
Recomendaciones priorizadas para que la operación no vuelva a crecer sin control.
La operación recurrente debe producir trazabilidad y aprendizaje, además de resolver solicitudes.
Levantamos contexto, prioridades, activos y responsabilidades existentes.
Definimos alcance, canales, clasificación, documentación y reglas de atención.
Gestionamos solicitudes, mantenimiento y actividades recurrentes acordadas.
Consolidamos hallazgos, riesgos, trabajo realizado y asuntos pendientes.
Priorizamos acciones para reducir recurrencia y fortalecer la continuidad.
¿Para quién funciona?
Alcance transparente
Antes de comenzar definimos activos, usuarios, sedes, horarios, canales, responsabilidades, exclusiones, prioridades y forma de seguimiento. Los proyectos, suministros, licencias, obras, recuperaciones mayores y actividades fuera del alcance se cotizan por separado cuando apliquen.
Si el entorno aún no está suficientemente documentado, el Diagnóstico Tecnológico 360° puede establecer la línea base antes de iniciar la operación recurrente.
Siguiente paso